10 años de nuestra casa: un sueño hecho realidad

21/05/2026

Hace una década dimos un paso histórico: inauguramos nuestro predio, nuestra cancha, nuestra casa. Un espacio que nació del esfuerzo colectivo y que hoy sigue siendo símbolo de pertenencia, unión y pasión por nuestros colores.

10 años de nuestra casa: un sueño hecho realidad

Hoy celebramos 10 años de un acontecimiento que marcó para siempre la vida de nuestro club.

Durante mucho tiempo fue solo un sueño, pero aquel anhelo se transformó en realidad: el lugar de nuestra cancha, nuestro predio, nuestro hogar.

Al repasar las imágenes de aquellos primeros días, emociona ver cómo el tiempo enlaza generaciones y sentimientos. Allí aparecen dirigentes que aún hoy continúan trabajando con el mismo compromiso, demostrando que el amor por estos colores nunca se extingue. También se reconocen los primeros jugadores que pisaron esta cancha, que crecieron aquí, que aprendieron valores y que hoy tienen el orgullo de defender nuestra camiseta en Primera División. Incluso uno de ellos forma parte de la comisión actual, reafirmando que la pasión se transmite y se multiplica.

Ese es el verdadero sentido de todo esto: sembrar pertenencia, compañerismo, esfuerzo y amor por el club, para que las generaciones se sucedan pero la esencia permanezca intacta.

De aquellos entrenamientos, de esas tardes de sacrificio y sueños, nació algo mucho más grande: una familia.

Con humildad, trabajo y orgullo, vamos a seguir construyendo juntos la historia de nuestro club, siempre mirando hacia adelante y honrando el camino recorrido.

💬 Palabras del capitán, Facundo Lippo

“La Fortaleza de los Sueños”
Campo sagrado, forjado sobre cimientos de amor y valores, de pasión y perseverancia, de amor y familia.
Cuna de sueños, donde todo será posible, de promesas por y para cumplir.
Será el escenario de miles de sonrisas, testigo de eternos abrazos de gol, inacabables historias nacerán aquí.
Esta, nuestra casa, hoy estará vestida del color de nuestro corazón, musicalizada por el aliento de su gente.
Llevamos en el pecho un escudo que inculca amor y pasión, fiel reflejo del sembradero de valores en que se convertirá nuestra “Fortaleza de los Sueños”.